Por Alejandra Aguilar Palencia y Juan Carlos Jiménez
Noviembre 2025 – mayo 2026
Después de varios meses de aprendizaje, reflexión y trabajo colectivo, el Mindful Social Innovation (MSI) Lab program culminó su proceso formativo en Arcatao, Chalatenango, El Salvador. Desarrollado en el marco del proyecto Memoria Histórica Sobreviviente en El Salvador de la Posguerra, en colaboración con Global MINDS Collective, organización responsable del programa, y Medios de Vida Sostenibles para la Juventud, como organización comunitaria colaboradora en la cofacilitación y participación. El laboratorio reunió a jóvenes y líderes comunitarios interesados en promover el bienestar individual y colectivo. Las jornadas fueron facilitadas por Alejandra Aguilar Palencia y Juan Carlos Jiménez. A lo largo del proceso, los participantes exploraron prácticas de atención plena, autocuidado, empatía y liderazgo, mientras desarrollaban herramientas de innovación social para responder a necesidades identificadas en sus comunidades. El programa concluyó con una jornada especial que permitió reconocer los aprendizajes compartidos, presentar una iniciativa comunitaria y celebrar el trabajo realizado.
A medida que avanzaban las jornadas, las actividades de reflexión y atención plena se entrelazaron con conversaciones sobre las emociones, las relaciones interpersonales y los desafíos que enfrentan las comunidades. A través de ejercicios de autocuidado, escucha activa, gratitud y empatía, los participantes tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre sus propias experiencias y reconocer la importancia de dedicar tiempo a su bienestar. Al mismo tiempo, las sesiones abordaron temas como el liderazgo, las dinámicas de poder y la colaboración comunitaria, promoviendo una reflexión sobre cómo los aprendizajes individuales pueden contribuir a la construcción de iniciativas colectivas orientadas al bienestar de sus comunidades.
Foto 1: Participantes del Mindful Social Innovation (MSI) Lab Program durante una de las jornadas de aprendizaje y reflexión colectiva en Arcatao, Chalatenango.
Al finalizar el programa, los participantes compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre los aprendizajes que consideraban más significativos. Durante esta conversación, destacaron la importancia de reconocer sus propias emociones, dedicar tiempo al autocuidado y aprender a establecer límites personales. También valoraron la oportunidad de compartir experiencias en un ambiente de confianza, donde pudieron escucharse y sentirse acompañados. Estas reflexiones mostraron que, más allá de las herramientas adquiridas durante las jornadas, el programa había representado para varios participantes un espacio para detenerse, reflexionar sobre sí mismos y fortalecer sus relaciones con los demás.
“He aprendido a decir no sin sentir culpa.”
— Vilma Serrano, participante del MSI Lab Program
Las experiencias compartidas durante el programa también fortalecieron el interés de los participantes por trabajar conjuntamente en favor del bienestar de sus comunidades. En este recorrido, las reflexiones sobre el autocuidado, la empatía y las relaciones interpersonales se vincularon con la identificación de necesidades comunitarias y la búsqueda de posibles respuestas colectivas. Este intercambio de experiencias e ideas permitió al grupo avanzar en el diseño de Equilibrio: Espacio Comunitario de Bienestar Integral, una propuesta de innovación social orientada a promover el bienestar físico, emocional y comunitario. De esta manera, el programa abrió un espacio para pensar cómo las herramientas y los aprendizajes adquiridos podían trascender las jornadas y convertirse en una iniciativa construida desde las propias comunidades.
La culminación del Mindful Social Innovation (MSI) Lab Program se celebró con una jornada especial en un centro recreativo de Los Ranchos, Chalatenango. El encuentro se desarrolló al aire libre, respondiendo también al interés que varios participantes habían expresado por contar con espacios de recreación y contacto con la naturaleza. Durante la jornada, el grupo presentó Equilibrio, la iniciativa de innovación social que había construido colectivamente a lo largo del programa. La celebración incluyó además la entrega de diplomas en reconocimiento a su participación y compromiso, un almuerzo compartido y momentos de convivencia y recreación. La invitación se extendió a los hijos e hijas de los participantes, permitiendo que las familias también formaran parte de esta experiencia. Así, el cierre no fue solamente una ceremonia formal, sino una oportunidad para reconocer el camino recorrido y poner en práctica la importancia del autocuidado, la convivencia y el bienestar colectivo.
Foto 2: Jornada de clausura del Mindful Social Innovation (MSI) Lab Program en Los Ranchos, Chalatenango, El Salvador.
Aunque la jornada de clausura marcó el final de las sesiones del MSI Lab, también representó el comienzo de una nueva etapa para los participantes. La creación de Equilibrio reflejó su interés por llevar los aprendizajes del laboratorio más allá de los encuentros y transformarlos en una iniciativa comunitaria. Lo que comenzó como un espacio para reflexionar sobre el bienestar personal y colectivo dio paso a una propuesta que los propios participantes decidieron impulsar y que posteriormente lograron poner en marcha mediante la organización y el trabajo conjunto.
La experiencia del Mindful Social Innovation (MSI) Lab Program nos recuerda que el bienestar comunitario no se construye únicamente a través de conocimientos o herramientas, sino también mediante las relaciones de confianza, la escucha y el compromiso compartido. Este proceso puso de manifiesto la importancia de generar espacios donde las personas puedan compartir sus experiencias, reconocer sus necesidades y participar activamente en la búsqueda de soluciones para sus comunidades. Más allá de los resultados del programa, permanece el valor de las relaciones construidas y de las posibilidades que surgen cuando las personas se reúnen para aprender, reflexionar y trabajar por objetivos comunes. La puesta en marcha de Equilibrio representa un nuevo capítulo de esta experiencia, en el que los aprendizajes compartidos comienzan a tomar forma en acciones concretas para el bienestar de la comunidad.
Foto 3: Participantes del Mindful Social Innovation (MSI) Lab Program durante la ceremonia de entrega de diplomas en Los Ranchos, Chalatenango, El Salvador.
La iniciativa de investigación Memoria Histórica Sobreviviente en El Salvador de la Posguerra cuenta con financiamiento parcial del Consejo de Investigación de Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá, la Universidad Western, la Fundación Canadiense para la Innovación y el Fondo para la Investigación en Ontario.